Interés compuesto
Abrir ficha completaCuánto rinde un aporte periódico cuando el rendimiento también rinde: el motor de toda cartera que se alimenta sola.
Cinco mentes. Una cartera. Cero ruido.
Cinco mentes
Una cartera
Cero ruido
Pregunta en lenguaje llano. Elisa la pone en circulación por el equipo y el Cerebro responde con fuentes, límites y coste. Y da un veredicto, no un «depende».
Elisa es una inteligencia artificial, no una persona. Sus respuestas las genera un modelo de IA.
Esto es análisis general y no es una recomendación de inversión personalizada. Quien decide es quien invierte. El chat puede consultar internet cuando el vault no sabe la respuesta (una cifra de hoy, una noticia reciente); esas fuentes de internet no las ha revisado nadie y pueden estar incompletas o equivocadas, así que contrástalas antes de actuar. Los cinco perfiles que firman las respuestas (Elisa, Jorne, Carlos Bárez, Daniel Ferrer, Inés Torres) son especialidades de un mismo sistema automático: no son personas ni asesores registrados.
Apunta tus posiciones y mira cómo van. Sin cuenta se guardan solo en este navegador; con cuenta, se sincronizan entre dispositivos.
Con tu sesión iniciada, las posiciones se guardan en tu cuenta: se sincronizan entre dispositivos y se borran con la cuenta. Escribe el nombre o el ticker y elige de la lista y así sabemos exactamente qué valor es y de qué bolsa.
Una posición por línea: TICKER [títulos] [precio]. La coma vale como decimal. Repetir un ticker lo actualiza.
Tu cartera empieza con una posición. Añade arriba un valor y, si quieres, los títulos y el precio de entrada.
Dos cuentas hipotéticas con los supuestos que pones tú. No predicen el mercado ni se apoyan en tu cartera: enseñan qué implica lo que escribes. Si falta un dato, la pantalla dice n/d y por qué. Nunca un cero que se lea como un dato.
Busca por título o materia; no dentro de las notas.
Kit de publicadores
Tres calculadoras del Cerebro para incrustar (embed) en tu web: vista previa en vivo y el código exacto que hay que copiar y pegar.
El iframe va solo: no instala nada en tu web y no necesita JavaScript propio. Ocupa el 100% del ancho de su contenedor y 760 px de alto; puedes tocar esas dos medidas en el código y el resto conviene dejarlo como está.
Las tres calculadoras también se abren sueltas en el listado de herramientas, con la misma cuenta, las mismas fuentes y el mismo aviso: material educativo, no asesoramiento.
Cuánto rinde un aporte periódico cuando el rendimiento también rinde: el motor de toda cartera que se alimenta sola.
Cuánto te come de la rentabilidad cada comisión anual y qué queda limpio al cabo de los años: el mismo fondo, visto desde la otra punta.
Cuánto pagarás en total y qué interés real asumes con la letra pequeña antes de firmar, no la cuota que sale en el anuncio.
La calculadora procesa lo que teclea quien la usa en el navegador de esa persona, dentro del iframe: los supuestos y el resultado no se envían ni se guardan. En cerebroinversor.com solo se registra que se usó la calculadora, sin importes ni resultados. Enlazar además a /herramientas le dice a quien llega de tu web de dónde sale la cuenta.
Si el Cerebro corrige o amplía una calculadora, tu embed se actualiza solo: el código solo apunta a la URL, y ahí vive la versión buena. No hay nada que repegar en tu web ni un fichero que mantengas.
Material educativo, no asesoramiento personalizado.
Tu cartera y tus notas guardadas, también en tus otros dispositivos. Sin cuenta, puedes seguir usando la cartera en este navegador. Al borrar tu cuenta, se borran los datos asociados.
También puedes acceder con Google.
Sesión iniciada como .
Dos preguntas opcionales: tu nivel de vocabulario y la profundidad que prefieres. Se usan para adaptar la explicación. No preguntamos cifras de dinero ni hacemos una evaluación de idoneidad. Las respuestas las genera el sistema y pueden traer errores; estas preferencias no garantizan que el resultado sea idéntico en todos los casos.